Confinados para Encontrarnos. Parte 2.



Metidos en la cueva para reflexionar y desde ahí podré bajar el cielo a mi corazón y darme cuenta que sólo nos salvamos juntos o nos condenaremos al egoísmo.



En el Cielo los planetas, en su trayectoria cíclica, van armando una danza cósmica de múltiples interrelaciones. Es una trama vibratoria, un dibujo de corrientes electromagnéticas que se proyecta sobre la Tierra.

Estas CONFIGURACIONES PLANETARIAS se MANIFIESTAN cíclicamente y en la Tierra toman formas, algunas magníficas, nobles, armoniosas, cuando el vehículo colectivo, es decir, las conciencias de los seres humanos consustanciadas en el Inconsciente Colectivo, está alineado con las pureza y belleza de las energías del Cielo. Pero también las configuraciones de los planetas pueden manifestarse en la Tierra de maneras muy cruentas, dolorosas, cuando el Inconsciente Colectivo está con miedo, distorsionado, confundido, dormido.

Entonces, la armonía del Cielo, el diseño perfecto y bello se transforma en oscuro horror acá en la Tierra.

Y no es que Dios se ensañó con nosotros, ni que nos está castigando por algo. Simplemente a mayor distanciamiento del diseño celestial, mayores son las consecuencias por desvirtuar la energía disponible. Mayor ceguera, mayor distorsión. Es energía mal usada, tal como aquel que usa el fuego para destruir o el agua para inundar. No es algo moral, ni ético. Es vibratorio. Si hay un plan diseñado para manifestarse de una cierta manera, al usarlo mal funciona mal. Y hasta puede colapsar. Es como usar un electrodoméstico que se usa con un voltaje que no es para el que fue diseñado. A la larga se quema. Se destruye. Perdón por el ejemplo tan burdo. Pero es más o menos así.

Es cierto que en el Cielo hay configuraciones planetarias más desafiantes que otras, que exigen a la humanidad DESPERTAR, EVOLUCIONAR, CAMBIAR.

Una de ellas es la CONJUNCIÓN. Momento de máxima energía y de máxima oscuridad al mismo tiempo. Es lo que estamos viviendo actualmente. Esto aterra porque se precipitan eventos que no podemos ver ni entender ni prever. Tal como una noche de Luna Nueva. No se la ve. Incertidumbre total. Sin embargo, se ven las estrellas mejor que nunca y esa debería ser nuestra alegría. Hoy estamos en esta vibración. Máxima explosión, poca claridad, pocas certezas. Pero las estrellas, para quien tiene el corazón puro y la mente abierta, están allí para guiarnos.

La CONJUNCIÓN es la gran PRECIPITADORA DE CAMBIOS. La gran explosión de energía. Se da cuando dos o más planetas se alinean en el mismo signo, con exactitud de grados, terminando así un ciclo para empezar otro. 2020 es el año de las grandes Conjunciones.

Esto lo vemos mensualmente cuando el Sol y la Luna se unen, mes tras mes, para terminar y dar comienzo a un nuevo ciclo lunar.

Pero cuando de analizar la evolución de la especie humana se trata, la Astrología Mundana utiliza ciclos muchísimo más largos, con planetas muchísimos más lentos, que sincronizan la evolución a nivel mundial.

La historia de la humanidad ha demostrado que, si bien fuimos evolucionando, (no seguimos siendo los mismos que en la Edad Media), aún la AMBICIÓN desmedida, el EGOÍSMO, los JUEGOS DE PODER, y la falta de AMOR, son la causa de todas las pestes y pandemias, de la pobreza en el mundo, tanto material como la pobreza del Alma.

El año 2020 es un período visagra, donde se dan MOMENTOS DE CONJUNCIÓN que no se repiten muy seguido debido a la lentitud de los planetas en juego. No son los veloces Luna ni Sol, eso queda claro. Son los Titanes del Cielo como por ejemplo, Saturno y Plutón, cuyo ciclo combinado termina y empieza cada 33 a 36 años aproximadamente. O el Ciclo de Urano en su trayectoria por los signos que abarca 7 años. Y así múltiples ciclos de planetas remotos y modernos tanspersonales que se combinan con planetas sociales.

Cuando inician un ciclo CAMBIAN la velocidad de las vibraciones de tal manera que nos desorganizan, nos movilizan para que DESPERTEMOS de sueños, de hechizos, de acostumbramiento, de comodidad, de la cristalización, de miedo.

Lo que está pasando en el 2020 es que hay CONJUNCIONES PLANETARIAS masivas, todas en el mismo año y algunas de ellas no se producían desde hace muchísimo tiempo. Un antes y un después en nuestra historia personal y colectiva. Veamos.

ü Conjunción de Júpiter-Saturno-Plutón en Capricornio se dio por última vez en 1284 años, o sea hace 736 años.

. Conjunción Saturno-Plutón en Capricornio se dio por última vez en 1519. La Edad Media o sea hace 500 años.

. Urano en Tauro se dio por última vez hace 84 años

. Quirón en Aries se dio por última vez hace 50 años


Cada uno de nosotros sincroniza con esta explosión de energía en sus vidas particulares. En algún área de la vida cada uno está llamado a despertar, cambiar, amar más y mejor. Y desde la perspectiva colectiva, la especie está siendo DESPERTADA. A mayor nivel de ceguera, mayor la desorganización, el terror y el caos.


Lo que está más o menos alineado no se mueve tanto. Lo que no, se DESTRUYE. Muere.

Independientemente de conocer las energías planetarias y ser consciente de ellas o no, actúan. No conoces la ley, ello no te exime de su cumplimiento. Los planetas y los signos SON LA LEY NATURAL. Son la esencia espiritual de todo cuanto existe. Ser conscientes de ellas es puro amor, armonía, resonancia.


En los próximos artículos voy a analizar junto a ustedes los ciclos activos de Júpiter con Saturno y de Júpiter con Plutón, ya que el de Saturno –Plutón del pasado enero 2020 ya lo expliqué en otros artículos que podés ver en mi blog de mi página www.astrologia-viva.com.

El objetivo de este análisis es tomar conciencia del TIEMPO y de su CUALIDAD cíclicos. De esta manera, saber que en la actualidad las configuraciones planetarias son muy similares a aquellas de la Edad Media. Poder indagar en los acontecimientos planetarios en aquella época y ver la respuesta de los humanos a la propuesta celeste de ese momento. Ver cuánto hemos evolucionado.


Pensar que hace 12 años que Júpiter no pasa por Capricornio y preguntarte ¿dónde estaba yo hace 12 años atrás? Y Saturno llevaba 30 años sin pasar por Capricornio, ¿dónde estaba yo hace 30 años? ¿Qué me pasó entonces? ¿Qué pasaba en el mundo por ese entonces? ¿Qué pasaba en el mundo en 1934 cuando Urano estaba en Tauro como hoy? Porque el tiempo es distinto, pero la cualidad de la energía es siempre la misma. ¿Quién pensás que le da la forma a la energía?


Sin duda, la especie humana compuesta por seres como vos y como yo.

Son tiempos para despertar de aletargado ciclo de egoísmos, especulación y ambición desmedida. ¡Vayamos en Racimo!!

Gabriela Ciminieri – Astróloga Humanista y Transpersonal

Escuela de Astrología Viva

FB: @astrologia-viva

Instagram: astrologia_viva

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ASTROLOGIAVIVA  2020 - Gabriela Ciminieri

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