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La Entrevista Astrológica: Dos Etapas: La Carta Natal y los Relojes Astrológicos

La Carta Natal representa una matriz energética que refleja el instante mismo de un Ser o evento que toma forma en el plano de la Tierra. El término “Semilla Cósmica” me gusta mucho ya que engloba dos conceptos maravillosos, uno, que venimos de otro reino, el reino celestial, somos semillas estelares, nuestro origen es el misterioso cosmos y venimos a encarnar en la Tierra. Luego, el segundo concepto es que como semilla tiene un ADN o código implicado que se va desplegando y liberando su potencial vibratorio a lo largo de una vida humana. Ella está creada para ser plantada en la Tierra e ir germinando, desarrollándose y floreciendo conforme a su ADN, único y perfecto. Por tanto, la Carta Natal es una cartografía del ADN cósmico, es una fotografía del diseño del Sistema Solar en el preciso instante que tomamos la primera respiración en este plano.


Cuando tomamos el primer aliento sincronizamos nuestra vida con la vida del Universo y recibimos la impronta de la energía cósmica, su estructura queda grabada en nuestra aura. Nuestro cuerpo físico tiene las características de nuestros cuerpos de otras dimensiones que permanecen vibrando durante toda la vida con la música de las esferas celestes, la música que estaba emitiendo el Cielo en el momento de nacer”.


También me gusta referirme a la Carta Natal como nuestro Código Celeste, en el cual la información vibratoria está codificada en símbolos que representan porciones del Cielo: los signos son zonas del Cielo, luego los planetas que son cuerpos celestes para la Astronomía y conciencias espirituales para la Astrología, que los concibe desde ambas dimensiones, la física y la espiritual. En este Universo “todo es Mente”, el Universo es Mental, primera Ley espiritual del Kyballion.

Lo interesante es que los códigos vibratorios de una Carta Natal se van desplegando o desdoblando desde el mismo instante del nacimiento, y cual algoritmos, tienen una inteligencia interna por la cual cada código ya tiene inscripto sus ciclos de despliegue o desdoblamiento, sus tiempos cíclicos específicos. Es una verdadera MARAVILLA de sincronización. Por eso, cuando alguien se interesa en Astrología, naturalmente percibe una relación entre el Cielo, la Tierra y su persona. Algo instintivo se sabe parte de algo más grande que uno, completamente desconocido y misterioso. La herramienta de la Carta Natal nos permite empezar a incursionar en nuestros orígenes cósmicos y relacionar el “Arriba” con el “Abajo”, el Cielo con la Tierra. Luego, hasta podemos percibir que existe una sincronización o correspondencia entre el “Arriba” y el “Abajo”, incluso entre nuestro “Inconsciente” y el “Destino”, entre el “Adentro” y el “Afuera”. Y ahí es cuando empezamos a flipar en colores.

Entonces, a la hora de abordar estos temas a través de la Astrología y la Carta Natal vemos dos grandes partes: 1- la Carta Natal en sí misma, a la que buscamos analizar a través del conocimiento astrológico, para conocernos, entender las cualidades de nuestra “semilla cósmica” y aprender cuál es su potencial y cómo cultivarla y cuidarla para que se desarrolle conforme a su diseño original. Y 2- el despliegue o desdoblamiento de esa semilla. Es decir, los Ciclos de Crecimiento de esa semilla, qué se espera en cada momento de su desarrollo, tal como nos los muestra el desarrollo del cuerpo físico: el nacimiento de los dientes de leche, el de los dientes permanentes, la solidificación de los huesos, el crecimiento de las mamas, la primera menstruación y la última, etc... Cada cosa ocurre en un momento determinado de la vida, a cierta edad. Igual ocurre con los despliegues o desdoblamiento de los códigos natales que dan lugar a esos cambios en el plano físico: ese despliegue o desdoblamiento lo vamos a llamar Relojes Astrológicos: La Carta Natal funciona como un reloj de alta precisión que nos marca las horas, meses, años, septenios, décadas de una vida humana, a modo generacional y colectivo y de manera personal, para cada individuo. La vida y la Carta Natal están en constante movimiento y cambio. Tercera Ley el Kyballion: “Vibración”. Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra. Los planetas en movimiento a través del zodíaco van marcando los ritmos cósmicos que se traducen en cambios y movimientos acá en la Tierra. De allí el término “sincronicidad” o “correspondencia” entre el Arriba y el Abajo. Cuando uno aprende sobre estos planos vibratorios aprende a fluir a su ritmo y sincroniza con los tiempos del Alma o planos invisibles. Los Relojes Astrológicos a través de las revoluciones o retornos de los planetas, como por ejemplo, la Revolución Solar Anual, con el retorno del Sol a su lugar de origen en cada cumpleaños, o el Retorno de Saturno a su lugar de origen, cada 28 29 años, o de cualquier planeta para el caso, estos Relojes nos marcan el ritmo evolutivo implícito desde el origen dentro de cada semilla. Por ende, los relojes son pulsos cósmicos sincronizados despertadores de conciencia que nos permiten EVOLUCIONAR, reconocernos cada vez más completamente con nuestra semilla y permitir el DESPLIEGUE más perfecto, conforme a diseño: ser verdaderos reflejos o fractales de la perfección divina o celestial. La Quinta Ley Espiritual del Kyballion, la del “Ritmo” dice: “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”. Y la Astrología es precisamente la manifestación clara de estas leyes que debemos encarnar o vivenciar.

Cuando alguien consulta por su Carta Natal es claro que se hace necesario que el consultante o cliente empiece por conocer su propia Carta, conocer, por ejemplo, acerca de su naturaleza emocional e inconsciente, sobre sus mecanismos psicológicos de defensa o reacciones defensivas instaladas como patrones de repetición, sobre sus lugares de memoria y refugio, sobre lo que llamamos su “Luna”. Esta Luna está en un signo determinado, marcando una impronta determinada, ya sea de fuego, tierra, aire o agua. El análisis completo de cada planeta de la Carta Natal debe incluir necesariamente la Casa donde está emplazado el planeta, ya que eso indica el ámbito de experiencia terrenal de ese planeta: las Casas Astrológicas son los espacios concretos de experiencia cotidiana, podría ser la pareja, la profesión, el hogar de origen, etc. Pero jamás estará completo el análisis sino incluimos los Aspectos. Un tema complejo y profundo que nos permite ahondar en los rasgos de personalidad -muchas veces contradictorios- con los que tenemos que lidiar los seres humanos. No es lo mismo tener una Luna en Sagitario conjunta a Venus que conjunta a Saturno, y eso debe hablarse en la Parte 1 de la Entrevista Astrológica, donde el cliente está conociendo su Carta Natal. En esta instancia, el cliente se verá confrontado a sus contradicciones internas, a sus paradojas, me gusta la gente y socializar y al mismo tiempo, por momentos quiero desaparecer del planeta y no ver a nadie más. O me gusta la intimidad y la entrega, pero al mismo tiempo me da angustia y hasta terror comprometerme en un vínculo íntimo y entonces me doy a la fuga. Acá aplica el axioma hermético compendiado en el Kyballion, la de “Polaridad” que dice que. “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse”. Y estudiar los “Aspectos Astrológicos” bajo la luz de las Leyes Espirituales es una belleza de amor y unidad, donde se reconcilian las paradojas y se unen los opuestos y el hombre puede conseguir su más elevada finalidad: “la función trascendente de la psique”, la plena realización de su “Si mismo Individual”. El estudio de una Carta Natal profundo, que nos permite alcanzar cierta “sabiduría” y esto es cuando la información y el conocimiento son el camino hacia la experiencia lúcida de la Carta, lleva toda una vida. No podemos hablar de “hacernos la Carta Natal” una vez en la vida y luego solo consultar por la “Revolución Solar” cerca del cumpleaños –que es una técnica de las muchas técnicas de predicción o un solo Reloj. Eso, a todas luces, es un reduccionismo fraudulento, sobre todo con uno mismo. Pero es, muy a mi pesar, la idea que está implantada en el colectivo. Para que un Reloj o predicción astrológica siga el plan evolutivo del hombre en la Tierra, debe ser utilizado como una herramienta evolutiva y no meramente determinista. Eso pertenece a otras épocas, en donde la Astrología servía para brindar información sobre cosas concretas, tales como ver si el ejército enemigo estaba pronto a atacar o si había alguien que conspiraba contra el Rey. Se requerían respuestas prácticas y concretas. Es decir, no se andaban preguntando sobre si el Rey estaba maduro para casarse y si había trabajado sus complejos de la infancia, con sus luces y su sombras. Eso vino después. Acompañando el espíritu de otras épocas, con tintes psicológicos que dio lugar al desarrollo de la Astrología Humanística. Entonces las técnicas de predicción ancestrales son una maravilla en sí mismas. Algunas de altísima complejidad. Y yo hago uso de ellas con muchísimo placer. Son, para mí las joyas de la Astrología. Solo que las utilizo para “pronosticar climas astrológicos” y no pongo el foco en determinar hechos. La Astrología Psicológica o Humanista” tiene por objetivo desarrollar el potencial del Ser y su búsqueda es prioritariamente interna, en tanto que la práctica de una Astrología Clásica se orienta hacia los hechos externos. A mí me gusta, y es lo que enseño en mi Escuela de Astrología Viva, una síntesis entre el adentro y el afuera, comprender el clima astrológico provisto por los tránsitos, ciclos y progresiones para comprender los procesos internos de cada ser humano. Eso sí, mi mirada no tiene nada que ver con ser determinista. Determinar hechos quita la libertad al cliente, condiciona y genera miedo si lo que se le determinó es algo desagradable, o ilusión y expectativa, en caso que se le determine algo esperado, con la consiguiente frustración si la predicción no se cumplió. El hecho de que Saturno esté haciendo una cuadratura a tu Sol, no significa que éste vaya a arrojar un anillo al mejor estilo frisbee de acero y te haga un tacle, en donde probablemente te quebrarás una pierna y ni te cuento si Marte está activo en ese tránsito, hasta podrías quebrarte las dos. No funciona así para mi. Con más de 23 años en ejercicio de la profesión sin interrupción y con un nivel de compromiso y focalización en la misma muy alto, he tenido registro de centenares de tránsitos desafiantes de Saturno, Marte o Plutón que me ayudaron a florecer y fueron una bendición. También en mis consultantes. Todo depende del nivel de conciencia del usuario. A mayor inconsciencia o ceguera, mas disruptivos los efectos de los relojes.

La Multidimensionalidad, la Cuántica y la Espiritualidad

Hablar de la multidimensionalidad de la Astrología es una redundancia puesto que ella es intrínsecamente multidimensional. Recordemos el segundo axioma del hermetismo, descripto en el Kyballion: “Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”. Se afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos o Dimensiones: El Físico, El Mental y El Espiritual.

Esto es tan evidente para quien hace Astrología como evidente es la conexión entre la física cuántica y la espiritualidad: La física cuántica nos demuestra que más allá de todo lo tangible y material lo que hay es energía.

En cada uno de nuestros átomos reside parte de ese polvo de estrellas con el que se originó el propio universo. De algún modo, todos estamos conectados y formamos parte de una misma esencia.


Relojes Astrológicos

La comprensión profunda de la Matriz Zodiacal nos servirá para comprender que la misma tiene implícito un dinamismo, sea esta una Revolución Solar, un Ciclo Planetario, una Progresión, un Tránsito, una Dirección. Los Relojes Astrológicos dan cuenta de la Matriz en Movimiento en una secuencia de DESENVOLVIMIENTO EVOLUTIVO, o DESDOBLAMIENTO, totalmente natural e intrínseca a la inteligencia planetaria.

Tránsitos Planetarios: Los Tránsitos son despertadores de conciencia. El Astrólogo Humanista se enfoca en hacer procesos, se enfoca hacia el interior, se enfoca en descubrir sus juegos de luz y sombra, en hacer consciente lo inconsciente. Lo externo es un reflejo de lo interno, y los acontecimientos externos le permitirán internalizar eventos para comprenderse más a sí mismo. Su mirada está más hacia adentro que hacia los hechos externos, pero debe analizar los hechos externos y sus vínculos para comprenderse a sí mismo. Usa técnicas antiguas y modernas para conocer de antemano el “clima astrológico” en el cual hará sus “Tareas del Alma”, sintonizando con la música del Cielo. Por este motivo pone su atención en los planetas lentos y modernos, Urano, Neptuno y Plutón. Los tres tiene una frecuencia vibratoria muy movilizadora y a la vez desestabilizadora para la conciencia. Cada uno, a su manera, perturba a la persona que está en su zona de confort. Cada uno tiene su estilo: Urano se manifiesta a través de imprevistos, cosas inimaginables, cortes y cambios abruptos. Neptuno tiene una modalidad más laxa, despersonalizante, confusa, lenta y somnolienta. Desacelera, ablanda y disuelve, casi imperceptiblemente. Ya podes imaginarte el efecto perturbador para mentes más rápidas y racionales, orientadas a resultados tangibles que tiene Neptuno. Bastante molesto por cierto. Y Plutón, sin dudas tiene un estilo más crudo y doloroso de arrancarnos de los lugares donde estamos instalados. Pero los tres actúan como un principio de equilibrio. Los tres nos muestran otra dimensión de nosotros mismos; nos muestran un lado al que no tendríamos acceso puesto que estamos en otra frecuencia dimensional. En particular estos tres planetas llamados “Transpersonales” nos llevan a hacer cambios muy profundos, nos llevan a evolucionar, explorando lados desconocidos de uno mismo, nos llevan más allá de ámbito de la personalidad. Ellos nos sumergen directamente con los planos más inconscientes. Los cambios y profundas transformaciones de la personalidad se alcanzan y gestionan a través de los planetas personales y sociales. Pero es sumamente interesante poder trabajar en varios niveles o dimensiones. Partir del nivel más lineal, por decirlo de alguna manera, de la tercera dimensión, observando las escenas de vida concretas y poder preguntarnos con simpleza y mucha humildad ¿qué me trae esta situación? ¿qué tengo que aprender de esto, de esta relación, de este evento? Y es allí donde vamos a recurrir a herramientas maravillosas astrológicas de las que echa mano el astrólogo humanista como las Progresiones Secundarias, que nos permiten TENDER PUENTES entre la personalidad y el Sí Mismo, o Ser Esencial, entre los tiempos cronológicos y los tiempos del Alma, Cronos y Kairós. Nos lleva a hacer un profundo trabajo de individuación, tal como lo expresaba Jung, que manejaba estas técnicas de evolución, junto con el gran maestro Dane Rudhyar, que abrió el camino hacia la transición de una astrología psicológica profunda a la Astrología Transpersonal y Espiritual. A eso te invito, a hacer estos procesos de Astrología Profunda de mi mano.

Gabriela Ciminieri

Astrología Viva


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